Esa es la GRAN cuestión.

Detrás de cada adulto hay un niño herido (en mayor o menor medida).

Un niño que siente que no ha recibido de sus padres el amor, el cariño o la atención de la manera en la que (cree que) lo hubiera necesitado.

Y aquí es precisamente donde radica su dolor y el origen de su comportamiento demandante hacia sus parejas, amigos, jefes, incluso hijos, durante toda su vida.

La necesidad de sanar al niño interior la veo cada día en mi consulta y en los Talleres que imparto.

Y lo que me ha llamado la atención en estos últimos meses es que cada día sois más los que, en una primera sesión, venís con esa intención.

Por eso hoy quiero dedicar un post específico para ayudarte a sanar a ese/a pequeño/a que vive en tí y que está pidiendo a gritos ser amado, escuchado, respetado, protegido, defendido, acunado…

Además de decirte cómo empezar a sanar a tu niño interior te he preparado una MEDITACIÓN para conectar con ese niño y escuchar directamente de él lo que necesita de tí para sentirse amado y permitirte disfrutar de tu vida desde el adulto pleno (sin carencias afectivas).

 

Antes de sanar a tu niño interior

Lo primero que necesitas entender es que tus padres hicieron las cosas de la mejor manera que supieron y que pudieron con las circunstancias de vida en las que vivieron, con las cargas ancestrales que llevaban, con las herramientas que tenían a su alcance y con la mentalidad de la época.

También es importante que entiendas que no te pudieron dar lo que ellos tampoco recibieron de sus padres.

Y en este punto podrás decir…vale y ¿por qué entonces yo sí que “puedo” cambiar si quiero sanar mi relación con mis hijos aunque no haya recibido de mis padres lo que yo considero que tenía que recibir?

Pues porque, lo primero porque tú no eres tus padres y lo segundo porque tu nivel de conciencia no es el que tenían ellos y porque tú sí que tienes las herramientas para poder sanarlo….si quieres, claro.

Y si aún no las tienes, sigue leyendo y las encontrarás.

 

Tomar a tus padres tal cual son

 Otro de los pasos importantes que necesitas para sanar a tu niño interior es “tomar a tus padres tal cual son”.

Sí, eso he dicho “tal cual son”, eso significa, sin querer cambiar ni un ápice de ellos. Sin “peros”, sin “si fueran…”, sin “juicios”….con sus defectos y sus virtudes.

Te recuerdo que tú eres el 50% de tu padre y el 50% de tu madre y que si rechazas a uno de ellos te estás rechazando a ti mismo.

Sabiendo que te dieron la vida y eso fue suficiente.

Y al darte la vida te dieron tooooodo el amor que necesitas para vivir una vida llena de amor hacia tí y hacia los demás.

Si integras esto dejarás de pedirles continuamente que te sigan dando amor, atenciones, cariño, cuidados….

Porque no son ellos, tus padres, los que pueden sanar a ese niño herido.´

 

Pedir perdón a tus padres

Pensarás, sí, claro, y encima les voy a tener que pedir perdón a mis padres después de toooodo lo que me han hecho sufrir, cuando deberían de ser ellos los que me tendrían que pedir perdón a mí.

Bueno, pues siento mucho tener que decirte que si sigues pensando así vuelve a leer de nuevo la primer parte del post en la que te digo que “tus padres hicieron las cosas de la mejor manera que supieron y que pudieron”.

 Por lo tanto, ¿no crees que lo que sería bueno que hicieras es pedirles perdón por haberles juzgado durante toooooda tu vida y pensar que tú sí que hubieras sabido hacer las cosas mejor que ellos?

Pues eso es precisamente lo que te sugiero que hagas, pedirles disculpas por haberles juzgado y RESPETAR la manera en la que hicieron las cosas ya que fue la mejor manera en la que supieron hacerlas.

De esta manera, tus padres dejan de ser los protagonistas, los responsables de tu “herida” y la visión de la historia cambia….y mucho.

Y entonces……

 

Quién puede sanar a ese “niño herido”

La única persona que puede sanar a tu niño interior que está herido eres TÚ MISMO.

Sí, ya sé que la respuesta puede incomodarte e incluso enfadarte, pero por otra parte, lo tienes tan fácil como querer hacerlo y dejar de responsabilizar a tus padres de tus carencias, de tu falta de amor, de tus relaciones insatisfechas, de tus constantes demandas de afecto….

 

El principal error

Es pensar que tus padres lo hicieron mal y creer que tú lo vas a hacer mejor que tus padres con tus hijos. ¡¡¡¡erroooooorrr!!!!!

Lo harás diferente, a tu manera, eso seguro, porque tú eres tú y ellos son ellos. Pero el hecho de que pienses que tú lo harías mejor coloca a tus padres como los pequeños y a ti como el grande y eso rompe el orden de la vida produciendo un gran desequilibrio en la relación con ellos.

Lo único que puedes hacer es RESPETAR lo que hicieron, la manera en la que se comportaron contigo sabiendo que era la mejor manera que tuvieron de hacer las cosas.

 

Cómo puedes sanar a tu niño interior

Desde el adulto que eres.

Y para eso tienes que dejar de ser y de estar en el niño.

Si sigues reclamando ese amor desde el niño que vivió esos momentos de carencia, de dolor, de sufrimiento y cuyos padres no hicieron “nada” (a su juicio) por él, seguirás en el bucle de la demanda y en el vacío que ello genera.

Sólo desde el adulto que eres puedes abrazar, besar, amar, consolar, proteger, defender…a ese niño herido que llevas dentro y decirle que TÚ SIEMPRE ESTARÁS AHÍ PARA ÉL, QUE SIEMPRE LE PROTEGERÁS, QUE SIEMPRE LE DEFENDERÁS, QUE SIEMPRE LE AMARÁS…PASE LO QUE PASE.

 

Meditación para sanar tu niño interior

Y aquí te dejo una meditación para que te conectes con tu niño y empieces a quererle desde el adulto que eres.

Ponte cómod@ y dale al play para escucharla.

 

 

Ójala te haya ayudado al menos a tener una nueva visión de cómo sanar tu niño interior

Me encantará que me cuentes qué te ha parecido y cuál ha sido tu experiencia en comentarios.

Muchos besos

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