Un antes y un después.

Si has leído mi post anterior ya sabrás que así es cómo describo mi Formación en Constelaciones Familiares.

Hoy quiero que sean ellas, alumnas de la 1ª Promoción, las que te cuenten cómo fue su experiencia y cómo la Formación en Constelaciones Familiares transformó sus vidas y supuso, claramente, un antes y un después.

Y si te vibra, lo sientes y tu alma te dice, “éste es el cambio que estabas esperando”, ¡lánzate y dímelo porque ya sólo me quedan 2 plazas para completar el cupo de alumnos este año.

Aquí te dejo el programa de la Formación con toooda la información por si quieres vovler a echarle un vistazo.

Y ahora sí, ¿estás preparada para leer las historias de vidas transformadas por la Formación en Constelaciones Familiares?

Me encantará leer en comentarios qué te han parecido. ¡A mí se me ponen los pelos de punta.!

Aquí te dejo lo que dicen de la Formación en Constelaciones Familiares…

 

THAIS LEWGOY LUDUVICE:

“La formación de facilitador en constelaciones familiares me ha dado una herramienta que ha mejorado increíblemente la calidad de mis relaciones y consequentemente de mi vida.

 Al empezar tenia dudas y no sabía bien lo que hacia allí, pero el entendimiento que se me fue revelando a cada encuentro, me ha dado mucho poder para ser lo que soy, sin tanto sufrimiento, algo que se me había escapado durante mi caminar por la vida.

 Aunque no sea “terapeuta profesional” tuvo todo el sentido del mundo y más participar del programa. También tengo la consciencia de que he dado mucho a las personas con las cuales trabajé en el programa.

 La gente que conocí en el grupo fue un capítulo a parte y lo que he aprendido con todos y con Graciela no tiene precio. Llevaba tiempo sin hacer algo tan bonito por mi misma y soy infinitamente agradecida por haber dado este paso.”

 

 

MARÍA PONS CASANE:

“Cuando Graciela me habló del curso de constelaciones familiares lo primero que pensé fue que “me quedaba muy grande” y que no sabía si yo servía para esto, pero seguro que algo iba a sacar en limpio.

Y, efectivamente, así ha sido. ¡Lo que he aprendido! Me han enseñado a escuchar y ver con “otros ojos y oídos”, me han dado pautas para entender comportamientos y situaciones, para reparar y sanar, para conocerme a mí misma y a los que me rodean… y todo esto en un entorno muy protegido, con un grupo de gente maravillosa y bajo la mirada siempre atenta y cariñosa de Graciela, a quien agradezco especialmente sus “María, confía en ti, confía en tu intuición”.

Me has ayudado a entender que todos y cada uno de los que hacíamos el curso éramos únicos y aportábamos algo, y gracias a ti, Graciela, he podido sembrar y me he visto crecer. Un abrazo enorme, de corazón.”

 

 

TERESA OCHOA:

“Las Constelaciones fFamiliares son un trabajo profundo de reflexión y observación de tu sistema familiar, tus implicaciones, tus miedos, …

Una especie de lámpara para iluminar las preguntas o problemas que nos inquietan y nos impiden avanzar con más libertad en nuestra vida.  

Para mí, la formación con Graciela ha sido sobretodo eso, iluminar y liberar.  

No es fácil, pero tener a Graciela al lado lo hace mucho más llevadero, porque tiene el don de hacerte sentir capaz, acompañado, de ver lo positivo de cada situación convirtiendo los “problemas” en oportunidades. 

Es como si uno fuera un Quijote peleando como loco contra unos gigantes, muy grandes y fieros gigantes que están en nuestra mente y Graciela hiciera desaparecer con su magia, o al menos hacernos despertar, para ser conscientes y diferenciar entre nuestra película y la realidad.  Todo un ejercicio de consciencia.

Si quieres invertir en un viaje profundo a tu interior y convertir en molinos tus gigantes nadie mejor que Graciela para acompañarte en esta aventura.”

 

 

YOLANDA ROJAS:

“He hecho muchas constelaciones con Graciela, a cada cual más impresionante.

Lo que más me gusta es cuando dice…”Si tuviera una varita mágica, ¿qué me pedirías?”, así son las Constelaciones Familiares …”magia”.

El año pasado recibí un WhatsApp de Graciela con la información de la Formación en Constelaciones Familiares, y yo pensé, se ha confundido, ¿por qué me está mandando a mí esto?, esto no es para mí, para hacer constelaciones hace falta esa conexión, esa experiencia, esa energía que ella tiene y muchas más herramientas de las que yo tengo.

Entonces Graciela me dijo que por qué no la hacía, que me iba venir muy bien el saber cómo funcionan y el trabajo que íbamos a hacer…esto me hizo pensarlo y me animé. Pensé que todo lo que fuera hacer un trabajo personal sería bueno para mí y si de paso podía hacer algo con mi familia, sería más que suficiente.

Mi sorpresa fue que al final de a formación me sentía capaz de constelar, y por supuesto en mi casa con mis hijos las uso casi a diario.

Pero esto no es lo mejor que me ha pasado en este año, es simplemente la anécdota de cómo empezó.

Lo más importante es el trabajo personal que hemos hecho a lo largo de un año. A la vez que estás aprendiendo cómo funcionan estás trabajando contigo misma ese tema; empezamos con los órdenes del amor, movimiento del alma y del espíritu, los padres, los hijos, la pareja, la enfermedad y la salud, el trabajo, la abundancia…es decir, la vida misma.

El proceso es impresionante, cómo va cambiando todo en tu vida. Personalmente el trabajo con mi madre fue increíble. Cambió mi relación con ella. He pasado de verla como una persona mayor (tiene 92 años) a la que hay que cuidar, a verla como mi madre, la persona que me dio la vida y que me acompaña en ella y me apoya, lo que ha sido muy importante para mí. Y además, ha cambiado también mi relación con mi entorno en general.

Y, por supuesto, no podía pensar en otra maestra, Graciela lo hace siempre de una manera tan fácil, te hace sentir siempre bien y capaz de todo. Sólo ve lo bueno de cada una de nosotras. Su gran empatía y conexión hace que todo fluya y funcione.

Gracias Graciela, por hacerlo todo tan bonito.”

 

CRISTINA RIVA CASTELLANOS:

La Formación en Constelaciones Familiares ha supuesto para mí el año de mayor crecimiento, cambio y transmutación de mi vida adulta hasta el momento.

De maneras totalmente inesperadas mi vida ha tomado otra forma. He elegido salir del círculo de confort y me he atrevido a elegir por mí misma. Cosas que nunca pensé que elegiría, caminos insospechados pero de conexión absoluta con el todo y de plenitud total.

Muchas veces no entendiendo, sólo aceptando y tomando y confiando.

La Formación me ha abierto puertas, me ha enseñado a caminar, a ver de otra manera, a mover piezas del sistema familiar para su/nuestra sanación. A llorar libremente para integrar y a reír a carcajadas par a liberar.

Me ha ayudado a decir aún más : “SÍ A LA VIDA”.

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